En la Guía del Cultivo del Ajo os explicamos que el Ajo (Allium sativum L.) pertenece a la familia de las liliáceas y se cree que su origen es asiático y de allí se trajo al mediterráneo, es un cultivo imprescindible en nuestros huertos urbanos, pues es un cultivo con numerosas aplicaciones: Es fundamental en la cocina ya sea hacer ali oli, freír el ajo o aderezar aceite, el ajo forma parte de la gastronomía en muchísimos países.  , tiene propiedades medicinales, tiene usos como repelente de insectos y como veréis es un cultivo muy sencillo y que requiere pocos cuidados, ideal para iniciarnos en el huerto.

CUANDO Y COMO SE PLANTA

En nuestra Guía del Cultivo del Ajo os enseñamos que el ajo se adapta bien a las condiciones climatológicas por ser una planta rústica. Los climas mediterráneos su crecimiento es óptimo, igual que en climas templados. En climas tropicales o subtropicales presenta mayor dificultad. Con datos numéricos, el ajo resiste temperaturas de hasta -10º C, en estado vegetativo, por su condición de planta rústica.  Si está en fase de crecimiento vegetativo, soporta un poco menos, temperaturas de hasta -5ºC. A pesar de estas temperaturas tan bajas, al ajo le sienta mal las heladas tardías

El marco de plantación mas usado es de 50 cm entre líneas y 15 cm de separación entre planta, podemos aumentar la distancia entre líneas, a 60-80 cm, pero lo que no se debe hacer es disminuir la distancia entre plantas ya que el ajo es exigente en cuanto a luz y si reducimos esa distancia puede comprometer la recepción de luz en todas las partes de la planta.

En la Guía del Cultivo del Ajo te enseñamos que la forma de plantarlo es bien sencillo, como veis en la foto, el ajo tiene una parte mas plana y otra en punta, esa ultima es de la que sale el brote, por lo que tenemos que ponerla arriba y la parte plana bajo. Para plantarlo tenemos que introducir el diente de ajo al menos 2 veces su altura, con esto tendremos mas que suficiente.

Te sorprenderá los pocos cuidados que tendrás que realizar una vez siembres el ajo. Dichas labores estarán relacionadas con el riego, la limpieza del huerto de malas hierbas y algunos controles contra plagas y enfermedades

EL RIEGO

En esta Guía del Cultivo del Ajo os vamos a enseñar que el riego no es necesario y en la mayoría de los casos puede considerarse perjudicial, salvo en inviernos y primaveras muy secas y terrenos muy sueltos. Los riegos suelen realizarse por aspersión o por gravedad. Las necesidades desde la brotación hasta el inicio de la bulbificación son las menores y suelen estar suficientemente cubiertas por las lluvias. Las necesidades más importantes de agua se producen durante la formación del bulbo. Durante el periodo de maduración el bulbo, las necesidades de agua van decreciendo, hasta que dos semanas antes de la recolección se hacen nulas.

Tenemos que tener muy en cuenta la humedad ambiental y sobre todo cuando comiencen las lluvias en marzo-abril y el calor porque hay es cuando podemos comenzar a tener problemas de hongos en nuestros ajos.

COMO Y CUANDO RECOLECTAR

En la Guía del Cultivo del Ajo os decimos que para las plantaciones de otoño son necesarios 8 meses para llegar a la cosecha y 4 meses o 4 meses y medio en las plantaciones de primavera. La humedad del terreno en contacto con las cabezas ya maduras provocan en las túnicas externas ennegrecimientos y podredumbres, ocasionados por la acción de hongos saprófitos, que en ocasiones deterioran la calidad de la cosecha. El momento justo de la cosecha es cuando las hojas están secas completamente, realizando el arranque de las cabezas con buen tiempo. Adelantar en exceso el momento de la recolección produce disminución de la cosecha y pérdida de calidad.

En terrenos sueltos los bulbos se desenterrarán tirando de las hojas, mientras que en terrenos compactos es conveniente usar palas de punta o legones. Las plantas arrancadas se dejarán en el terreno durante 4-5 días ,siempre que el clima lo permita. A medida que se vayan recogiendo los bulbos se deberá limpiar la tierra que tengan adherida.

ENFERMEDADES Y PLAGAS MÁS COMUNES

INSECTOS.

  • Nematodos (Dytilenchus dipsaci) Se trata, o mejor dicho se trataba, de una plaga importante en el cultivo del ajo. Hoy, debido al uso de semillas saneadas y las rotaciones de las tierras de cultivo, sus daños han descendido de forma muy importante y ahora apenas supone una pérdida de productividad en las parcelas. Los nematodos suelen estar en el disco basal de la cabeza. La mejor vía de penetración es la parte apical de las raíces y en las heridas que las mismas raíces provocan en el diente al emerger. También es una importante vía de penetración cuando se rompen las raíces por acción de las rejas de asurcado. El nematodo puede vivir libre en el suelo durante varios años, así como hospedarse en otras plantas
  • Ácaro del ajo (Acerea tulipae) Se trata de una plaga que se podría denominar «de almacén» y se desarrolla tanto en ajo como en cebolla, pero también en trigo o cebada, etc. Se reproduce sobre la pulpa del diente de ajo. Su acción provoca considerables mermas y el resultado puede llegar a dejar vano el propio diente. Es fácil de ver incluso a simple vista o con la ayuda de una lente de aumento. Se observan unas manchas amarillentas que, en realidad, son zonas necrosadas ya que se produce una oxidación del tejido afectado. Se suelen situar en las hojas, en torno al nervio central. Desde allí, al final del ciclo, bajan al bulbo y durante el almacenaje se desarrollan entre las pieles y la pulpa del diente, produciendo deshidratación y pérdida de peso.
  • Gusano rojo (Dyspessa ulula) Si afirmábamos que el ácaro era una plaga de «almacén», en el caso del gusano rojo ocurre igual. Se trata de una plaga que ocasiona grandes pérdidas económicas. El gusano rojo es un lepidóptero. Su actividad es nocturna. Efectúa las puestas en la base de las plantas, las larvas cuando nacen se dirigen realizando galerías al interior del bulbo, por lo que durante el cultivo, la plaga pasa prácticamente inadvertida, una vez el bulbo ha sido cosechado la larva va alimentándose del diente y completa su estado larvario en 40-50 días, destruyendo totalmente el diente o incluso la cabeza del ajo. Posteriormente abandona el bulbo y busca refugio en la tierra, restos de broza, rayas del suelo, maderas, etc. donde espera la siguiente primavera.
  • Polilla de ajo almacenado (Ephestia sp) Como última plaga que vamos a mencionar, queda la polilla. Se trata de una polilla que afecta a varios cultivos y no es exclusiva del ajo. Es una polilla o mariposa (lepidópteros) polífaga que invade los ajos en los almacenes. Su apariencia, adulta, es la de una mariposa de color grisáceo con pequeñas bandas que pueden adornar las alas superiores. Su acción sobre el diente de ajo es la pérdida de peso hasta la clasificación de destrío y una pésima imagen de los bulbos ya que quedan unos residuos sedosos en la cabeza. En realidad, los daños los ocasionan las larvas que son pequeñas orugas alargadas (alrededor de 1 cm) y de color blanquecino.

ENFERMEDADES.

  • Podredumbre verde (Penicilium sp.) Se trata de una enfermedad común, caracterizada por lesiones en los dientes, donde aparece una pelusilla blanca que posteriormente pasa a azul verdoso cuando se produce la esporulación. La planta muestra un color amarillento y un decaimiento general. La infección entra a través del diente, vía las heridas producidas en el desgrane, o por efecto de daños ocasionados en la sembradora o incluso por heridas naturales al emerger las raíces. El ataque temprano impide la brotación de la semilla o provoca un retraso vegetativo. Además, una vez instalada la podredumbre verde es, a su vez, una vía de entrada para nuevas enfermedades o plagas (fusarium, nematodos).
  • Roya (Puccina alli) Se trata de unas pústulas de color pardo-anaranjado que viran a pardo-oscuras. La roya es más común en el ajo blancoLa enfermedad se disemina rápidamente por el viento entrando por las estomas de las hojas. Los ataques precoces provocan la desecación de las hojas, acelerando la maduración y con una importante disminución de los rendimientos.
  • Blanquilla (Stemphillium vesicarum) Se trata de un hongo que suele aparecer, generalmente, al final del ciclo, cuando la masa foliar comienza su agostamiento. La blanquilla provoca un desecamiento prematuro y rápido de la planta, pudiéndose dar el caso que si se trata de un ataque grave se llegue a perder toda la parcela. La enfermedad se manifiesta cuando la planta muestra unas manchas redondeadas de forma elíptica de color blanco. Quizá la blanquilla se hace más visible y común en el ajo morado. Esta enfermedad se ve favorecida por temperaturas entre 16-25 ºC junto con días de rocío o niebla, la humedad relativa alta favorece la enfermedad
  • Podredumbre blanca (Sclerotium cepivorum) Hubo una época que fue considerada, junto a los nematodos, como la principal enfermedad del cultivo. Sin embargo, hoy, su incidencia es bastante baja. Con temperaturas óptimas entre los 17-22 ºC, el hongo invade la planta a través de las raíces y forma el micelio. La enfermedad suele aparecer en forma de rodales, pudiendo permanecer en la tierra hasta veinte años. Los síntomas exteriores son amarilleamiento y desecación de las hojas. Los bulbos atacados tienen una podredumbre blanca. El hongo destruye el sistema radicular.

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