La rúcula silvestre (Diplotaxis tenuifolia) es la versión más intensa y aromática de la rúcula común: hojas más estrechas, más profundamente lobuladas, con un sabor mucho más picante y peppery, casi mostazado. Es perenne (vive varios años, al contrario que la rúcula común que es anual), más resistente al espigado y al calor, y por todo eso muy apreciada por chefs y huerteros gourmet. En cocina italiana se usa especialmente para ensaladas con queso parmesano y aceite, en pizzas blancas, en pesto de rúcula y en bocadillos con jamón y queso.
Características de la rúcula silvestre
Planta perenne (vive 2-3 años) de 25-40 cm de altura, con hojas estrechas, profundamente lobuladas, verde oscuro intenso. Sabor mucho más intenso y picante que la rúcula común, con notas mostazadas marcadas. Flores amarillas muy decorativas (también comestibles) que aparecen en verano. Resistente al calor moderado y al espigado: una mata produce hojas durante varios meses cada año, durante varios años.
Siembra y cultivo de la rúcula silvestre
Siembra directa o en semillero entre marzo y septiembre. Germinación rápida: 5-10 días a 15-22 °C. Sembrar superficialmente. Aclarar a 20-25 cm entre plantas. Primera cosecha a los 40-50 días.
Sol o media sombra, suelo fresco, fértil, bien drenado. Riego regular. Cosechar hoja a hoja desde las exteriores. Al ser perenne, una vez establecida da hojas durante varios años: en otoño rebrota tras el verano, en invierno aguanta sin problemas, en primavera florece y vuelve a producir. En maceta de 5 litros funciona perfectamente.



Valoraciones
No hay valoraciones aún.