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Arlita: el aliado ideal para tus plantas

Cuando empezamos a trabajar con plantas, ya sea en jardines, macetas o huertos urbanos, uno de los primeros problemas con los que nos topamos es el exceso de humedad y la falta de oxigenación en las raíces. Yo también lo viví en carne propia: tras varios intentos fallidos de mantener vivas mis plantas en macetas y darme cuenta de que se les pudrían las raíces, descubrí la arlita.  Comenzar a usarla cambió por completo la salud tanto de mis plantas en macetas como de nuestro pequeño jardín.

La arlita, también conocida como arcilla expandida, es un material natural, inerte y extremadamente versátil, cada vez más valorado por aficionados, coleccionistas de plantas y profesionales de la jardinería. Su estructura porosa, su capacidad de drenaje y su ligereza la convierten en una solución eficaz para numerosos problemas comunes en el cultivo de plantas.

¿Qué es la arlita (arcilla expandida) y cómo se fabrica?

La arlita es un árido cerámico fabricado a partir de arcilla natural que se somete a un proceso de cocción a altas temperaturas, provocando que el material se expanda y cree una estructura interna llena de microburbujas. Esta porosidad es la clave de sus propiedades drenantes y aislantes.

Cada esfera de arlita es ligera, resistente y no se degrada con el tiempo, lo que permite reutilizarla durante años sin que pierda sus cualidades. Además, al ser un material inerte, no altera el pH del sustrato ni aporta sales minerales que puedan interferir en el desarrollo de las plantas.

Propiedades interesantes para el cuidado de las plantas

La arcilla expandida destaca por tres características principales:

  1. Drenaje efectivo: al colocar una capa de arlita en el fondo de una maceta, se evita el encharcamiento y se favorece la evacuación del exceso de agua.
  2. Aireación del sustrato: mezclada con sustrato o compost, mejora la oxigenación de las raíces, al tiempo que estimula el crecimiento radicular.
  3. Aislante térmico y retención moderada de humedad: mantiene un entorno más estable en las raíces, reduciendo el estrés hídrico en cultivos sensibles.

En nuestro caso, el simple hecho de incluir una capa de arlita en el fondo de nuestras macetas solucionó de inmediato los problemas de pudrición en plantas como la albahaca y el perejil.

Usos de la arlita según el tipo de cultivo

La versatilidad de este material permite utilizarlo en diferentes contextos:

  • Macetas y jardineras: la aplicación más común. Se usa como capa base o mezclada con el sustrato. Es ideal para plantas de interior y exterior.
  • Huertos urbanos: en mesas de cultivo, ayuda a mejorar el drenaje y mantener la humedad controlada. También se emplea como cobertura superficial para reducir la evaporación.
  • Sistemas hidropónicos: la arlita es uno de los sustratos más populares por su neutralidad química, ligereza y excelente aireación.
  • Cactus y suculentas: al mezclarla con tierra arenosa, se evita el apelmazamiento y se favorece el entorno seco que estas especies necesitan.

Además de su función técnica, la arlita también se utiliza con fines decorativos. Su color cerámico aporta un acabado natural que embellece jardineras y macetas.

Cómo mezclar arlita con el sustrato

No existe una única proporción válida, ya que depende del tipo de planta y de la textura del sustrato base. No obstante, hay algunas pautas generales que suelen dar buenos resultados:

  • Para plantas que requieren humedad moderada (hortalizas, aromáticas, tropicales): 20% de arlita mezclada con sustrato universal.
  • Para suculentas y cactus: hasta un 40% de arlita, combinada con tierra de jardín y arena gruesa.
  • En sistemas hidropónicos: arlita como medio exclusivo, previa limpieza y desinfección.

 

Técnicas avanzadas: mantillo, hidroponía y reutilización

Un uso menos conocido de la arlita es como cobertura superficial o «mulching». Al cubrir la capa superior del sustrato con bolas de arlita, se reduce la evaporación, se estabiliza la temperatura y se evita la proliferación de malas hierbas.

En cultivos hidropónicos, se recomienda desinfectar la arlita antes de reutilizarla. Un simple lavado con agua oxigenada diluida o lejía suave, seguido de un buen aclarado y secado al sol, garantiza su durabilidad sin riesgos de contaminación fúngica.

Una ventaja que hemos comprobado tras varios años usando arcilla expandida es que, a diferencia de otros materiales, la arlita conserva su estructura y no se descompone. Esto la convierte en una opción económica y sostenible a largo plazo.

Preguntas frecuentes sobre el uso de arlita en jardinería

¿La arlita sustituye al sustrato? No, la arcilla expandida actúa como complemento para mejorar sus propiedades físicas.
¿Se puede reutilizar indefinidamente? Sí, siempre que se lave y desinfecte adecuadamente entre usos.
¿Drena demasiado rápido? No si se combina correctamente con un sustrato de calidad. Prueba esta selección de sustratos y materiales para cultivo adaptados a cada tipo de planta.
¿La arlita tiene nutrientes? No, pero permite que los abonos orgánicos actúen mejor al evitar la compactación del suelo. Puedes ver aquí nuestros abonos orgánicos.

La arlita, en jardinería, es un elemento esencial para mejorar el drenaje, proteger las raíces y facilitar un entorno saludable para cualquier tipo de planta. Al incorporarla en los cultivos se obtiene una mejora visible en el vigor de las plantas y una reducción significativa de enfermedades radiculares. Es, sin duda, uno de esos pequeños cambios que marcan una gran diferencia en el cuidado de tus cultivos.

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