Abono con guano cultivers: alta concentración de NPK que también mejora el suelo
Abono orgánico sólido con guano, con una riqueza NPK de 6,9-7,6-10 y un 47,9% p/p de materia orgánica, apto para agricultura ecológica.
El guano es una de las materias primas más valoradas en la fertilización orgánica, precisamente porque no obliga a elegir entre nutrir la planta o cuidar el suelo. Este abono concentra una riqueza NPK considerable (6,9% de nitrógeno, 7,6% de fósforo y 10% de potasio) capaz de aumentar el calibre del fruto y el rendimiento de la cosecha, y al mismo tiempo aporta un 47,9% p/p de materia orgánica y un 34% p/p de ácidos húmicos que mejoran la estructura del suelo, el desarrollo radicular y la absorción de nutrientes. El resultado es un abono universal que da resultados visibles en la planta sin renunciar a la mejora del suelo a largo plazo.
Beneficios del abono con guano
Alta concentración de NPK. Con un 6,9% p/p de nitrógeno, un 7,6% p/p de fósforo (P2O5) y un 10% p/p de potasio (K2O), aporta una nutrición completa en una sola aplicación.
Aumento del calibre del fruto y el rendimiento. La riqueza en macronutrientes se traduce en una cosecha más abundante y frutos de mayor tamaño.
Mejora de la estructura del suelo. Su 47,9% p/p de materia orgánica y su 34% p/p de ácidos húmicos tienen un efecto beneficioso sobre las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo.
Relación C/N baja para una mineralización ágil. Con una relación C/N de 4, los nutrientes se liberan con rapidez, quedando disponibles para la planta en poco tiempo.
Estimula las defensas naturales de la planta. Además de nutrir, refuerza la resistencia de la planta frente a factores de estrés.
Apto para agricultura ecológica. Con certificación Sohiscert, es compatible con un manejo del huerto y el jardín libre de productos de síntesis.
¿Qué es el abono con guano y para qué sirve?
El abono con guano ecológico es un fertilizante orgánico sólido formulado a partir de guano, con una riqueza NPK de 6,9% de nitrógeno, 7,6% de fósforo (P2O5) y 10% de potasio (K2O), certificado para agricultura ecológica y pensado como abono universal para huerto y jardín.
Su mecanismo de acción combina dos vías. Por un lado, la riqueza en NPK, con una relación C/N de 4, permite una mineralización ágil y una disponibilidad rápida de nutrientes para la planta, lo que se traduce en un mayor calibre del fruto y un mejor rendimiento de la cosecha. Por otro, el 47,9% p/p de materia orgánica y el 34% p/p de ácidos húmicos que aporta tienen un efecto directo sobre las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, mejorando el desarrollo radicular y la capacidad de absorción de nutrientes de la planta.
Conviene tener en cuenta que, al tratarse de un abono con una concentración elevada de nutrientes, debe incorporarse siempre en la tierra y no dejarse en la superficie, para evitar pérdidas por volatilización y asegurar que la actividad y la humedad del suelo favorezcan su descomposición gradual.
Más allá de la nutrición NPK, el guano estimula las defensas naturales de la planta, lo que puede traducirse en una menor incidencia de problemas fitosanitarios a lo largo del cultivo.
Es el tipo de abono que se utiliza tanto en el abonado de fondo, antes de la plantación, como en aplicaciones de mantenimiento a lo largo del ciclo, y resulta especialmente valorado por quien cultiva hortícolas, cítricos, frutales, olivo o vid y busca un único producto que nutra la planta y mejore el suelo a la vez.
Aplicaciones y usos recomendados
Abonado de fondo antes de la plantación. Incorporado en el suelo antes de sembrar o plantar, prepara el terreno con una base de NPK y materia orgánica disponible desde el principio del ciclo.
Mantenimiento a lo largo del cultivo. Aplicaciones periódicas durante el desarrollo del cultivo sostienen la nutrición y refuerzan las defensas naturales de la planta.
Cítricos, frutales y olivo en producción. El aporte de potasio, particularmente alto en este abono, favorece el calibre y la calidad del fruto en árboles ya establecidos.
Vid en regadío o en espaldera. La riqueza NPK y el aporte de materia orgánica sostienen tanto el desarrollo vegetativo como la producción de la cepa.
Modo de empleo y dosis
Se incorpora en la tierra, mezclándolo con la capa superficial del suelo; no debe dejarse en la superficie, para que la humedad y la actividad biológica del suelo favorezcan su descomposición.
Hortícolas: 150-200 g/m². Cítricos, frutales y olivo: 2-3 kg por árbol adulto y 0,5-1 kg por plantón. Vid: 0,8 kg por cepa en regadío y entre 0,8 y 1 kg por cepa en espaldera.
Composición
Nitrógeno (N) total: 6,9% p/p. Nitrógeno (N) orgánico: 6,9% p/p. Pentóxido de fósforo (P2O5) total: 7,6% p/p. Óxido de potasio (K2O) total: 10% p/p. Materia orgánica: 47,9% p/p. Carbono (C) orgánico: 27,8% p/p. Relación C/N: 4. Ácidos húmicos: 34% p/p. Humedad máxima: 6,8% p/p.
Formatos disponibles
250 g. Para probar el producto o aplicarlo en macetas y superficies muy pequeñas.
1 kg. Para huertos y jardines particulares de tamaño medio.
2×1 kg. Para quien prefiere repartir el producto en dos envases o alternar puntos de aplicación.
5 kg. Para huertos más extensos o varias aplicaciones a lo largo de la temporada.
2×5 kg. Para quien necesita mayor cantidad repartida en dos envases.
25 kg. Para explotaciones o huertos de mayor superficie. Cultivers dispone además de formatos a granel para profesionales y agricultores, con precios especiales a consultar.
Ricardo Suarez –
Excelente
JOSE RODRIGUEZ ESTREMERA LUCIA –
Uso con gran exito este abono con mis papayas y estan resplandecientes y vigorosas , tambien lo uso con aguacates y naranjos con el mismo resultado satisfactorio ,es un abono muy recomendable que supera las abonos quimicos que acaban quemando el suelo y atrayendo numerosos insectos dañinos .Es un abono muy recomendable si lo que buscas es un huerto y no un laboratorio de quimica.