La luffa (Luffa aegyptiaca o Luffa cylindrica) es una cucurbitácea (prima del pepino y el calabacín) que produce un fruto completamente único: los frutos jóvenes son comestibles (sabor similar al calabacín), pero si se dejan madurar completamente y se secan, el interior se convierte en una esponja fibrosa natural perfecta para la ducha, la limpieza del hogar y la exfoliación. Las famosas «esponjas de luffa» o «salvias vegetales» de las tiendas ecológicas son exactamente este fruto. Cultivar tu propia luffa es una experiencia muy gratificante.
Características de la luffa
Planta trepadora vigorosa de 3-5 metros, con flores amarillas grandes muy decorativas. Frutos cilíndricos de 30-50 cm de largo. Jóvenes (20 cm): comestibles, sabor suave similar al calabacín. Maduros y secos: interior de fibras entrelazadas que forman la esponja natural. Necesita mucho calor y una temporada larga para que los frutos maduren completamente.
Siembra y cultivo de la luffa
Siembra en semillero protegido en abril, a 24-28 °C (necesita mucho calor para germinar). Las semillas tienen cubierta dura: remojar 24 h antes de sembrar. Germinación: 10-21 días. Trasplante en mayo-junio, con estructura sólida para trepar (mínimo 2 metros). Cosecha de frutos jóvenes de julio a agosto, o dejar madurar hasta octubre para esponjas.
Pleno sol intenso, suelo muy rico en materia orgánica, riego abundante. Necesita un verano largo y muy caluroso: ideal en el sur y levante peninsular. En el norte, solo en invernadero cálido. Estructura de trepado robusta obligatoria: la planta puede pesar bastante cuando está cargada de frutos.



Germán Augusto Cinco Chau –
La fotografía es de una Luffa acutangula, y en la descripción dice que es Luffa cylindica, me gustaría saber cuál de las dos en en realidad. Me interesa el producto.
admin –
La descripción siempre es lo correcto, vamos a modificar la foto gracias por avisar