Por qué elegir la harina de sangre
Cuando un cultivo necesita nitrógeno y lo necesita pronto, la harina de sangre es el abono orgánico que mejor responde: concentra mucho nitrógeno y lo libera con rapidez, frenando el amarilleo y reactivando el crecimiento. Es el recurso natural para corregir una carencia de nitrógeno en plena fase vegetativa, cuando esperar a un aporte lento dejaría al cultivo atrás. Un impulso orgánico y eficaz.
5 g/maceta. Huerto: 50 a 75 g/m². Césped: 25 g/m². Coníferas: 50 a 100 g/m²









Valoraciones
No hay valoraciones aún.