Las bocas de dragón (Antirrhinum majus) son una de las flores de jardín más populares y queridas, especialmente por los niños: sus flores en espiga tienen una forma peculiar de «boca» que al apretarla con los dedos se abre y cierra como las fauces de un dragón en miniatura. Vienen en una paleta de colores completa (blanco, crema, amarillo, naranja, rosa, rojo, fucsia, bicolores) y florecen durante semanas. Son perennes en climas muy suaves, pero habitualmente se cultivan como anuales de temporada fría (florecen mejor con fresco).
Características de las bocas de dragón
Plantas de 25-80 cm (enanas y altas), con flores en espiga de la característica forma de «boca» que se abre y cierra al presionar. Floración de primavera a verano temprano en siembras de otoño-invierno, o de verano a otoño en siembras de primavera tardía. Colores muy variados. Atraen abejorros (que aprenden a abrir la flor para acceder al néctar).
Siembra y cultivo de las bocas de dragón
Siembra en semillero protegido entre enero y marzo para floración primaveral, o entre agosto y septiembre para floración otoñal-invernal en climas suaves. Las semillas son muy pequeñas: sembrar en superficie, no cubrir. Germinación: 10-21 días a 18-22 °C. Trasplante a marco de 20-30 cm.
Sol o media sombra, suelo fresco, fértil y bien drenado. Riego regular. Prefieren temperaturas frescas (15-22 °C): se marchitan con calor extremo de verano. Para flores de corte: excelentes, duran 10-14 días en jarrón. Cortar las espigas cuando la mitad de las flores están abiertas.


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