Pocas plagas generan tantas consultas en nuestro equipo como la cochinilla, y casi todas empiezan igual: unas hojas pegajosas o unos bultitos en los tallos que alguien tomó por parte de la planta hasta que se dio cuenta de que estaban por todas partes. La cochinilla es una plaga discreta, que se instala sin hacer ruido y que, cuando por fin se ve, suele llevar semanas alimentándose, así que en este artículo os explicamos cómo reconocer los distintos tipos, por qué aparecen y qué podéis hacer para eliminarla en ecológico, tanto en el huerto y los frutales como en las plantas de interior.
Qué es la cochinilla
Bajo el nombre de cochinilla agrupamos a un amplio conjunto de insectos hemípteros (también conocidos como caspilla, conchuela, cóccido o cotonet, según la zona) de muy pequeño tamaño (entre 1mm y 1 cm) que tienen en común la forma de alimentarse: clavan un pico succionador en hojas, sobre todo en su reverso, en tallos y frutos, para así alimentarse de la savia de la planta. Al hacerlo excretan una parte en forma de melaza, un líquido azucarado y pegajoso. Su rasgo más llamativo es que las hembras, una vez instaladas, apenas se mueven y se protegen bajo un escudo, un caparazón o una capa de cera según la especie, lo que las hace muy resistentes y explica por qué muchos tratamientos fallan cuando se aplican sobre adultos ya cubiertos.

Cómo identificarla: tipos de cochinilla más comunes
Aunque hay cientos de especies, en jardines, huertos y frutales de España nos encontramos sobre todo con cuatro grupos que conviene saber distinguir, porque cada uno tiene sus enemigos naturales y sus momentos de mayor vulnerabilidad.
| COCHINILLA DE ESCUDO | |
|---|---|
| Cómo se reconoce | Pequeños escudos planos y duros, muy pegados a la superficie |
| Ejemplo frecuente | Piojo rojo de California (Aonidiella aurantii) |
| Dónde aparece | Cítricos, ornamentales, frutales |
| COCHINILLA DE CAPARAZÓN | |
|---|---|
| Cómo se reconoce | Caparazones abombados, de color marrón o negro |
| Ejemplo frecuente | Caparreta negra (Saissetia oleae) |
| Dónde aparece | Olivo, cítricos, adelfa |
| COCHINILLA ALGODONOSA | |
|---|---|
| Cómo se reconoce | Bolitas blancas cubiertas de cera, como pequeños copos de algodón |
| Ejemplo frecuente | Planococcus citri |
| Dónde aparece | Plantas de interior, cítricos, vid |
| COCHINILLA ACANALADA | |
|---|---|
| Cómo se reconoce | Saco blanco y estriado bajo la hembra |
| Ejemplo frecuente | Icerya purchasi |
| Dónde aparece | Cítricos, pitosporo, plantas ornamentales |
La cochinilla algodonosa es el tipo de cochinilla sobre el que más consultas recibimos, tanto referidas a plantas de interior como de exterior y diferentes cultivos. En cambio, a los cítricos les atacan más las de tipo escudo, como el piojo rojo de California, y por eso les dedicamos guías específicas.
Síntomas y señales de alerta
Las primeras pistas suelen ser indirectas, porque la melaza deja hojas brillantes y pegajosas que atraen a las hormigas, y sobre ella se desarrolla con rapidez la negrilla, un hongo negro y polvoriento que no ataca directamente el tejido de la planta pero tapa la hoja y le resta capacidad para hacer la fotosíntesis. Si a eso se suman hojas amarillentas, caída prematura de hojas, brotes débiles o deformados y una pérdida general de vigor, lo más probable es que haya cochinilla, y basta con revisar el envés de las hojas, los nervios y las axilas de los tallos para encontrarla. Una lupa de bolsillo ayuda mucho en las primeras fases, cuando los individuos son diminutos y fáciles de confundir con manchas.
Por qué aparece la cochinilla
La cochinilla aparece con más facilidad en plantas debilitadas o estresadas, y nosotros la vemos sobre todo después de trasplantes mal hechos, podas excesivas, riegos irregulares o abonados con demasiado nitrógeno, que dan brotes tiernos y jugosos muy apetecibles para cualquier insecto chupador. Las épocas cálidas y secas son las de mayor actividad, y en interior el ambiente seco de la calefacción, la falta de ventilación y la ausencia de enemigos naturales hacen que una sola planta afectada pueda contagiar al resto de la casa en pocas semanas.
El papel de las hormigas
Hay un detalle que mucha gente pasa por alto: las hormigas y las cochinillas mantienen una relación de beneficio mutuo, porque las hormigas se alimentan de la melaza y, a cambio, defienden a las cochinillas de sus depredadores e incluso las trasladan a brotes nuevos. Si veis un ir y venir constante de hormigas por el tronco de un frutal o por los tallos de una planta, merece la pena revisarla, y cortarles el paso con una banda pegajosa alrededor del tronco es una de las medidas preventivas más eficaces en cítricos y olivos.
Cómo prevenir la aparición de cochinilla: plantas fuertes y fauna auxiliar
La mejor defensa frente a la cochinilla es una planta vigorosa en un entorno equilibrado. En el suelo, eso empieza por un aporte regular de materia orgánica que mejore la estructura y la vida microbiana sin forzar el crecimiento, con humus de lombriz, que libera los nutrientes de forma progresiva, sin los picos de nitrógeno que atraen a los insectos chupadores. En el entorno, consiste en favorecer a los enemigos naturales de la cochinilla, evitando tratamientos de amplio espectro que acaban con ellos, manteniendo plantas con flor que les den refugio y, en interior, revisando cada planta nueva antes de colocarla junto a las demás.
Cochinilla en plantas de interior
En casa las condiciones juegan a favor de la plaga durante todo el año, porque no hay lluvia que lave las hojas, apenas hay depredadores y la calefacción reseca el ambiente justo en los meses en que la planta crece menos. Por eso en interior insistimos tanto en tres gestos sencillos: limpiar de vez en cuando las hojas grandes para detectar cualquier bulto extraño, ventilar la estancia siempre que se pueda y no amontonar las macetas, de forma que, si una planta se infesta, la plaga no pase a las demás con tanta facilidad. Las suculentas, los ficus, las orquídeas, las palmeras y los cítricos en maceta son, en nuestra experiencia, los que más visitas de cochinilla reciben.
¿Cómo eliminar la cochinilla de forma natural?
Retirada manual y poda
En plantas de interior y en ataques localizados, la retirada manual sigue siendo el método más eficaz: un bastoncillo de algodón humedecido en alcohol para las algodonosas y un cepillo de cerdas suaves o un estropajo blando para las de escudo y caparazón en tallos leñosos, repasando con paciencia nervios, axilas y envés. Cuando una rama está muy infestada, lo más práctico es podarla y retirarla del jardín, y en interior conviene aislar la planta afectada hasta tenerla limpia. Como las cochinillas son más vulnerables en sus fases jóvenes, cuando todavía se desplazan y no se han cubierto con su escudo o su cera, las revisiones frecuentes en primavera y principios de verano son las que más rinden.
Limpiar la melaza y la negrilla con jabón potásico
Una vez retirada la mayor parte de la colonia, toca devolverle a la planta una hoja limpia, y para eso utilizamos nuestro jabón potásico, formulado con oleato potásico al 35 % p/p de origen vegetal. Al aplicarlo en nuestras plantas y cultivos se encarga de desprender la melaza, frenar la negrilla que crece sobre ella y quitar a las hormigas el reclamo que las lleva hasta la planta, lo que además facilita mucho las revisiones posteriores. La dosis es de 15 ml por litro de agua, aplicada por pulverización al amanecer o al atardecer, evitando el sol directo, las temperaturas elevadas y las plantas muy estresadas, y mojando bien el haz, el envés y los tallos. Tiene certificación Ecocert, no deja película visible una vez seco, no tiene plazo de seguridad y se presenta en formatos desde 250 ml hasta 20 litros; antes de generalizar el tratamiento, os recomendamos probarlo en una zona pequeña de la planta.
Aliados biológicos
En frutales, cítricos y jardines grandes, donde la retirada manual no es viable, el control biológico es la herramienta de fondo, porque cada tipo de cochinilla tiene enemigos naturales muy eficaces. La mariquita Cryptolaemus montrouzieri es la depredadora más utilizada contra la cochinilla algodonosa, la Rodolia cardinalis es la gran aliada contra la cochinilla acanalada, y pequeñas avispas parasitoides como Anagyrus pseudococci o Aphytis melinus completan el trabajo sobre las algodonosas y el piojo rojo, respectivamente. En nuestro artículo sobre insectos beneficiosos para el huerto os explicamos cómo atraerlos y mantenerlos, que es, a medio plazo, la forma más estable de que la cochinilla deje de ser un problema.
Depredadores de la cochinilla
Cryptolaemus montrouzieri es uno de los enemigos naturales más eficaces y, por ello, uno de los más empleados. Este escarabajo, nativo de Australia, se utilizó por primera vez en California para combatir la cochinilla de los cítricos.
Rodolia cardinalis es un escarabajo cuyos adultos son rojos con manchas negras. Sus larvas son rojizas. Las hembras ponen los huevos junto a las cochinillas y, al emerger, las larvas se alimentan de sus huevos y ninfas. Tanto los adultos como las larvas actúan como depredadores.

Parasitoides de la cochinilla
Anagyrus pseudococci es un endoparasitoide cenobionte solitario. Solo se desarrolla una larva en el interior de cada huésped, aunque la hembra puede depositar más de un huevo.
Leptomastix dactylopii es una avispa endoparásita especializada en determinados huéspedes, principalmente cochinillas algodonosas.
Aphytis melinus se ha convertido, desde los años setenta, en uno de los parasitoides más importantes para el control biológico de determinadas cochinillas en plantaciones de cítricos. Una hembra puede eliminar entre 80 y 110 cochinillas a lo largo de su vida, tanto mediante el parasitismo como a través de su alimentación.








