En la Guía del Cultivo del Calçot os enseñamos que los calçots son como se les conoce a los brotes que crecen de una  cebolla blanca tardía que es la blanca de Lérida o Lleida. Si bien, su cultivo es muy corriente en el interior de Cataluña. Es tradicional en toda la zona occidental donde se consume desde finales de invierno hasta abril, aunque el principio y fin de la recolección puede variar según la zona.

Aunque es un cultivo Autoctono se aclimata muy bien a diferentes climas y localizaciones en España y asi puedes cultivarlos en tu huerta familiar o huerto urbano siempre  y cuando tengas inviernos frescos sin fuertes heladas, es decir, si tienes un clima con inviernos suaves.

CUANDO Y COMO SE PLANTA

Según nuestra Guía del Cultivo del Calçot la época idónea para su cultivo es desde finales de verano hasta entrado el invierno. Si realizamos una siembra escalonada lograremos recolectarlo en diferentes épocas y asi poder disfrutar duranta mas tiempo de esta delicatesen.

Antes de plantar los Calçots os recomiendo realizar un abonado de fondo con humus de lombriz, descompactar bien el suelo y mezclar hasta que notes que la tierra queda bien suelta.

Una vez tenemos el terreno listo procedemos a realizar unos surcos que al menos sean el doble del tamaño que los bulbos que pongamos aproximadamente entre 25-30 centímetros seria mas que suficiente. Recordad dejar una distancia de 20 centímetros entre Calçots y unos 50-75 centímetros entre líneas.

Tened muy en cuenta que la colocación sea la correcta. Esta es siempre con la punta hacia arriba y la parte chata hacia bajo, que es donde saldrán las raíces. Una vez tengamos claro esto le damos un buen riego a la zona donde situemos los bulbos y los introducimos en el suelo al menos 1/3 de su tamaño quede enterrado,

EL RIEGO

En la Guía del Cultivo del Calçot os decimos que no es una planta muy exigente en cuanto al riego, con darle un par de riegos semanales tendremos mas que suficiente y si tenemos lluvias no haría falta regar mientras la tierra este húmeda. Recordad que un exceso de agua podría pudrir los bulbos.

En nuestra Guía del Cultivo del Calçot os enseñamos que para el riego podemos optar tanto por la manguera exudante como la manguera de gotero de toda la vida si disponemos de agua de red. Si no es asi podemos rellenar los caballones con agua por el método de inundación.

APORCADO O CALZADO DE LOS BROTES

He aqui el porque de su nombre Calçot es calzar en castellano y esto es uno de los trucos para consumir unos calçots de calidad y que os enseñamos en la Guía del Cultivo del Calçot de Cultivers.

Conforme los brotes van creciendo tenemos que ir calzándolos o aporcándolos con la tierra que tenemos en ambos lados. Creando una montañita que cubra el tallo casi por completo, esto tendréis que hacerlo siempre que veías que el tallo ya tiene al menos 30 cm y dejando 1/3 fuera de la tierra y repitiendo tantas veces como nos pida la planta. Yo suelo hacerlo entre 4 y 5 veces.

Tened muy en cuenta que la parte que se quede cubierta será la parte blanca del brote que se consume. Asi que cuanto mas cantidad de brote cubramos mas podremos consumir.

COMO Y CUANDO RECOLECTAR

Y ahora en la Guía del Cultivo del Calçot llego la parte que mas nos gusta de los cultivos, la recolecta. Normalmente se pueden comenzar a recolectar a partir de los 4 meses cuando el brote ya es igual de gordo que el dedo anular, aunque para esto gustos colores, hay gente que les gustan mas finos para su consumo.

Tenemos que darnos prisa y evitar que florezcan ya que esto resta mucha calidad al Calçot a no ser que queramos dejar alguna planta para semilla y realizar el ciclo completo de esta curiosa cebolla.

Con respecto a como recolectar, es muy sencillo, unicamente tenemos que estirar hacia arriba o hacer palanca con una horca y obtendremos el preciado fruto de nuestro trabajo.

Las podemos dejarlas secar al máximo en la planta para asi guardar semilla para el próximo año y asi tener una semilla que tendrá en su memoria genetica nuestro suelo y clima, por lo que se desarrollara mejor.

ENFERMEDADES Y PLAGAS MÁS COMUNES

INSECTOS.

  • Escarabajo de la cebolla (Lylyoderys merdigera). Los adultos son coleópteros de unos 7 mm de longitud de color rojo cinabrio mientras que sus larvas son pequeñas y de color amarillo. Es una plaga que se presenta durante la primavera. La puesta de adultos la realiza sobre sus hojas y sus larvas ocasionan daños recortando bandas paralelas a lo largo de los nervios de las hojas. Antes de llegar al estado de ninfosis se entierran en el suelo o sustrato, donde se produce, hasta que madura y sale el adulto. Es una plaga que debemos tener en cuenta ya que puede tener dos generaciones anuales.
  • Mosca de la cebolla (Hylemia antigua). Una mosca de unos siete milímetros de color gris-amarillento, con 5 líneas oscuras características sobre el tórax, alas de color amarillo con patas y antenas negras. Cada adulto pone unos 150 huevos que eclosionan sobre los 22 días. Esta, como en el caso anterior inverna en el suelo en estado pupario. La primera generación aparece con la llegada de las buenas temperaturas… a finales de marzo o primeros de abril según la zona geográfica donde nos encontremos. A las dos semanas comienzan las puestas de forma aislada o en grupos de unos 20 huevos cerca del cuello de la planta, en el suelo o bien en escamas. Sobre los cinco días aparecen las larvas y al año se pueden dar hasta cinco generaciones si la climatología les es favorable. En cuanto a los daños, los produce en toda la planta: en el ápice de la hoja que palidece y después muere, putrefacta las partes afectadas de los bulbos y en flores las daña de forma que abortan sin posibilidad de obtener semillas.
  • Polilla de la cebolla (Acrolepia assectella). Es en estado adulto una pequeña mariposa de apenas unos 15 milímetros de envergadura. La podemos distinguir fácilmente porque sus alas anteriores son de color azul oliváceo salpicadas de pequeñas escamas amarillo ocre, mientras que las posteriores son grisáceas. En cuanto a sus larvas son de casi dos centímetros de longitud, amarillas con la cabeza de color pardo. La puesta por parte de las mariposas hembras se realiza a finales de mayo y las larvas penetran en el interior de la planta nada más avivar produciendo agujeros en las hojas. Estas orugas se mueven por el interior de las hojas hasta llegar al bulbo, terminando por provocar su pudrición como consecuencia de infecciones secundarias causadas por hongos.
  • Nemátodos (Dytolenchus dipsaci). Estos pueden atacar a la cebolla o calçot en cualquier estado de desarrollo de la planta, aunque principalmente sobre los tejidos más jóvenes. Si están en estado de plántula detiene su crecimiento, se curvan y pierden color. Si los bulbos están más desarrollados su tejido se reblandece en las proximidades de la parte superior. En todos los casos el cultivo se ve mermado notablemente.
  • Trips (Frankliniella occidentalis) Los trips son insectos alargados que miden alrededor de 1- 2 mm (son observables a la vista y reconocibles con lupa) y presentan coloración marrón. Estos insectos succionan el material vegetal de la planta de tomate. La zona donde se ha succionado presenta una coloración plateada y con el tiempo necrosa.

ENFERMEDADES.

  • Tizón (Urocystis cepulae). Esta enfermedad también ataca con frecuencia a ajos, cebollinos y puerros. Es una enfermedad que se trasmite por el suelo. La infección comienza atacando a las primeras y jóvenes hojas cercanas a la superficie del suelo. Una vez infectada la plántula, el hongo se propaga por toda ella. Los síntomas del ataque del Urocystis cepulae se manifiestan en forma de bandas de color plomo que cuando revientan salen unas masas negras polvorientas compuestas por esporas. Estas esporas caen al suelo y lo dejan contaminado e inútil para la siembra de cebollas durante un largo periodo de tiempo.
  • Punta blanca (Phytophtora porri). Ataca también a puerros y ajos. Los extremos de las hojas de las plantas afectadas llegan a tener un aspecto blanco muy similar a como si estuvieran blanqueadas por las heladas. Estas hojas infectadas se pudren y con el tiempo la planta entera también. Como medida cultural se recomienda rotar el cultivo y no repetirlo en el mismo terreno en tres años en el caso de haber existido un ataque.
  • Botritis (Botrytis squamosa). Aparece sobre toda la hoja unas características manchas de color blanco amarillo. Cuando el ataque es severo se produce necrosis foliar y la planta muere. Le favorecen las condiciones de humedad y temperatura baja.
  • Alternaria (Alternaria porri). Las plantas afectadas manifiestan al principio unas lesiones blanquecinas sobre la hoja que inmediatamente se vuelven de color marrón. Cuando el hongo esporula estas lesiones toman una tonalidad púrpura.
  • El Mildiu (Peronospora destructor o schleideni). Con un tiempo cálido y húmedo se favorece el desarrollo de esta enfermedad que se muestra sobre las hojas nuevas apareciendo unas manchas alargadas que se cubren de un fieltro violáceo. Si el ataque perdura y no se controla los extremos superiores de las plantas mueren totalmente y los bulbos no llegan a madurar. El Mildiu se propaga por los bulbos en el caso de los calçots, por las semillas o por el suelo. Una de las medidas culturales eficiente para su prevención es cultivar la cebolla sobre suelos ligeros, sueltos y bien drenados.
  • Roya (Puccinia sp.). La roya ataca a todas las plantas de grupo como el puerro, el cebollino, etc. siendo el más sensible de todo el ajo. Sus primeros síntomas aparecen a principios de mayo y origina manchas de color pardo rojizas que después toman coloración violácea, en las cuales se desarrollan las uredosporas. Las hojas afectadas se secan prematuramente y llegan a conseguir que la planta paralice su desarrollo.
  • Carbón de la cebolla (Tuburcinia cepulae). En su inicio empiezan a aparecer estrías de color gris plateado que con el tiempo llegan a ser negras. Si el ataque se produce en el estado de plántulas las plantas afectadas mueren. El ataque comienza con la germinación de las semillas debido a que el hongo persiste en el suelo cultivo tras cultivo.
  • Podredumbre blanca (Sclerotium cepivorum). Las plantas afectadas se cubren con una especie de fieltro blanco algodonoso en las que en ocasiones se pueden apreciar pequeños esclerocios sobre la superficie de los bulbos. Los ataques se centran tanto en el momento en que brotan las plantas como al aproximarse la recolección. Como consecuencia del daño radicular sus hojas van presentando un color amarillo y finalmente muere la planta.
  • Abigarrado de la cebolla. Esta es una enfermedad causada por virus que se trasmite por diversas especies de pulgones. Tras su infección se denota que las hojas toman un verdor más pálido y aparecen unas largas estrías amarillas. Como consecuencia las plantas se debilitan y mueren.

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