Humus de lombriz para plantas: el abono orgánico que nutre el suelo y activa su vida
Vermicompost ecológico enriquecido con algas marinas. Composición: 33,17% de materia orgánica, 1,56% de nitrógeno, extracto húmico 5,39% y pH neutro de 7,65. Certificado Ecocert para agricultura ecológica. Sin plazo de seguridad.
La mayoría de los humus de lombriz que encuentras en el mercado hacen bien su trabajo: aportan materia orgánica, mejoran el suelo, nutren las plantas. El que elaboramos en Cultivers parte de ahí y añade algo que el vermicompost convencional no tiene: algas marinas, un componente vegetal que actúa como bioestimulante natural y cambia lo que el suelo es capaz de hacer. Certificado Ecocert para agricultura ecológica, sin plazo de seguridad.
Apto para uso en agricultura ecológica conforme a los Reglamentos (UE) 2018/848 y 2021/1165
Control ECOCERT
Qué es el humus de lombriz y por qué es diferente a otros abonos orgánicos
El humus de lombriz, también llamado vermicompost, se obtiene cuando las lombrices transforman materia orgánica en un material estable, rico en nutrientes asimilables y cargado de microorganismos beneficiosos. El resultado no se parece al compost convencional ni a los fertilizantes minerales: actúa en tres planos a la vez.
En el plano físico, mejora la porosidad, la aireación y la retención de agua, creando un entorno más esponjoso, poroso y equilibrado que favorece el desarrollo de las raíces. En el plano químico, aporta nitrógeno, fósforo, potasio y microelementos en formas que la planta puede aprovechar directamente, y ayuda a neutralizar residuos de pesticidas que puedan quedar en el suelo. En el plano biológico, activa enzimas naturales que solubilizan nutrientes, estimulan la vida microbiana beneficiosa y dificultan la proliferación de hongos y bacterias patógenas.
A diferencia de los fertilizantes sintéticos, que actúan rápido pero se agotan igual de rápido, el humus de lombriz libera los nutrientes de forma progresiva y sostenida. Sin riesgo de quemar las raíces, sin picos de sobreabonado, sin que el suelo quede vacío a mitad de temporada.
La incorporación de algas marinas en la fórmula de Cultivers añade algo que el vermicompost convencional no puede ofrecer: una respuesta biológica reforzada frente al estrés ambiental —sequía, frío, trasplante— y un impulso extra en cada fase del crecimiento, desde la germinación hasta la producción de fruto.
Lo que diferencia a este humus de lombriz
- Fórmula enriquecida con algas marinas. La mayoría de los vermicompost no llevan nada más que lo que producen las lombrices. El nuestro incorpora algas marinas como bioestimulante natural: un componente que refuerza la respuesta del suelo, mejora la resistencia de las plantas y potencia el crecimiento en cada fase del ciclo.
- Alto contenido en materia orgánica y extracto húmico. Con un 33,17% de materia orgánica y un 5,39% de extracto húmico —del que 4,46% son ácidos húmicos—, este humus trabaja al mismo tiempo sobre la fertilidad química y la estructura física del suelo.
- pH neutro: sin complicaciones para ningún cultivo. Un pH de 7,65 significa que puedes usarlo directamente en suelos ácidos, neutros o ligeramente alcalinos, en maceta o en tierra, sin ajustes previos y sin riesgo de dañar nada.
- Liberación rápida y sostenida de nutrientes. Su baja relación carbono/nitrógeno (C/N: 17,4) y su riqueza en microorganismos activos favorecen una mineralización ágil: los nutrientes empiezan a estar disponibles pronto y se mantienen accesibles durante todo el ciclo.
- Mejora el suelo sea cual sea su punto de partida. En suelos arcillosos y compactados reduce la densidad y mejora la aireación. En suelos arenosos aumenta la cohesión y la retención de agua. En ambos casos el resultado es una estructura más equilibrada y un entorno más favorable para las raíces.
- Limpia el suelo y multiplica la eficacia de otros abonos. Su capacidad de absorción ayuda a neutralizar residuos de pesticidas y mejora el aprovechamiento de cualquier fertilizante que apliques junto a él o después.
- Certificado Ecocert para agricultura ecológica. Sin residuos sintéticos, sin plazo de seguridad y apto para huertos, jardines y cultivos ecológicos certificados. Cuando se aplica siguiendo las dosis indicadas, no hay riesgo de sobreabonado.
Para qué cultivos y situaciones es ideal
- Huerto urbano y hortalizas. Tomates, pimientos, lechugas, zanahorias: cualquier hortaliza responde bien al humus de lombriz, tanto en la siembra o el trasplante como durante el ciclo. Es especialmente útil en huertos que llevan temporadas seguidas produciendo y empiezan a notar que el suelo da menos de sí.
- Frutales y árboles. En el trasplante estimula el desarrollo radicular desde el principio. En árboles adultos, una aplicación anual mantiene la estructura del suelo y contribuye a una producción más regular y equilibrada.
- Jardín ornamental. Rosales, arbustos, setos y plantas de flor aprovechan bien el aporte de materia orgánica estable, sobre todo en jardines donde el suelo lleva años sin recibir ningún tipo de enmienda orgánica.
- Césped. Aplicado como enmienda superficial, mejora la textura del suelo bajo el césped, favorece un arraigo más profundo y ayuda a mantener el verdor sin depender de riegos frecuentes.
- Macetas y plantas de interior. Una proporción de aproximadamente un 10% de humus en el sustrato de trasplante mejora la retención de agua y nutrientes del tiesto, y reduce la frecuencia de abonado y de riego.
- Suelos degradados o agotados. Si el suelo lleva años de cultivo intensivo o de fertilizantes químicos, el humus de lombriz es el mejor punto de partida para recuperar su actividad biológica y su fertilidad natural.
Modo de empleo y dosis
Se aplica en seco, mezclado con la tierra o extendido en superficie. No necesita dilución previa.
- Jardín y zonas verdes: 0,5-1 kg por m².
- Hortalizas: 1-2 kg por m².
- Frutales en trasplante: 2 kg por árbol. Árboles adultos: 4-5 kg al año.
- Coníferas y setos: 1 kg para 10 plantas.
- Césped: 0,5-1 kg por m².
- Macetas: mezcla un 10% de humus con el sustrato en el trasplante. Para mantenimiento, esparce una capa superficial y riega para integrarlo.
- Antes de plantar: mezcla el humus con la tierra para mejorar la estructura desde el inicio.
- Durante el cultivo: aplica una capa superficial alrededor de las plantas y remueve ligeramente para integrarlo.
Puedes repetir aplicaciones ligeras durante la temporada de crecimiento para mantener el suelo activo a lo largo de todo el ciclo.
Si quieres incorporar los beneficios del humus de lombriz al riego por goteo o aplicación foliar, el humus de lombriz líquido de Cultivers te permite hacerlo sin complicaciones, con la misma base ecológica en formato líquido.
Formatos disponibles
- 3 L — Para macetas, plantas de interior o probar por primera vez en un jardín pequeño.
- 12 L — Para un huerto urbano, varios frutales o un jardín mediano con varias temporadas por delante.
- 20 L — El formato habitual para quien ya usa el humus de lombriz como parte fija de su programa de abonado.
- 40 L — Para jardines grandes o huertos extensos, con el mejor precio por litro y reserva para toda la temporada.
Si prefieres trabajar con formato líquido para integrarlo directamente en el riego o aplicarlo de forma foliar, también tenemos el humus de lombriz líquido de Cultivers. Muchos clientes usan los dos: el sólido como base en el sustrato, el líquido para las aplicaciones de mantenimiento.
Valoraciones
No hay valoraciones aún.